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Congreso: el nuevo mapa del poder femenino

El próximo ciclo político que inicia en marzo 2026 tendrá un sello distinto: mujeres con carácter, protagonismo y agendas propias. Sus diferencias marcarán el tono del debate, pero también abrirán un nuevo capítulo en la política chilena, uno donde ellas tendrán un rol decisivo en cómo se escribirá el rumbo del país.

Por Lenka Carvallo Giadrosic para Revista Velvet.

Publicado el 17 de diciembre de 2025.

Choque de trenes. Así podría titularse la serie política que debutará en marzo de 2026, con un Congreso renovado y un elenco femenino que promete alto voltaje. Si fuera The Crown, su leitmotiv sería el fin de una era y el inicio de un ciclo dominado por la irrupción de los Libertarios, Republicanos y el PDG, que ingresan con alta votación y fuerte representación tanto en el Senado como en la Cámara.

“Esta readecuación será más cualitativa que cuantitativa”, advierte el sociólogo Axel Callís, socio director de Tú Influyes. “Los porcentajes importan, pero hoy pesan más las personalidades. Las mujeres que llegan al Parlamento están cada vez más empoderadas y con mayor presencia mediática”. La afirmación es compartida por el abogado y filósofo Cristóbal Bellolio y por la cientista política Javiera Arce.

 Vanessa Kaiser, cerebro de la derecha dura.

De los cinco senadores electos por el Partido Republicano, ninguna es mujer. Por eso, la única representante femenina de la derecha extrema en la Cámara Alta será la libertaria Vanessa Kaiser, abogada, periodista, youtuber y recién electa senadora por La Araucanía. Es considerada la artífice intelectual de la campaña presidencial de su hermano, Johannes Kaiser, quien obtuvo un tercer lugar que muchos definieron como “las primarias de la derecha”, desplazando a Evelyn Matthei.

“Es como la hermana de Milei pero con intelectualidad propia. Ha publicado libros muy interesantes”, define Axel Callís y advierte que su perfil académico y rígido podría dificultar la negociación: «Las personalidades como Vanessa Kaiser o se convierten en una Pamela Jiles o terminan en el anonimato total».

Para Cristóbal Bellolio es “la lugarteniente doctrinaria de la batalla cultural (anti-woke, civilizacional) del Partido Libertario en el Senado”. A diferencia de otros políticos tradicionales, Kaiser domina lo que Bellolio llama la economía de la atención’.“Entiende que, en la lógica de YouTube y las redes, «donde no importa tanto la profundidad, sino la capacidad de impactar con la cuña».

Y Javiera Arce, desde el feminismo, la sitúa como una figura “compleja y radicalmente antifeminista”, que tensionará cualquier discurso de igualdad de género. “Con Camila Flores —que ya ha venido insinuando su traspaso a Republicanos— competirán por ver quién es más de derecha”.

El rearme de la izquierda.

En la otra vereda, la izquierda también refuerza sus liderazgos. Una de las protagonistas será Karol Cariola. “Llama la atención que incluso lograra superar las acusaciones de falta de probidad (por la investigación judicial por presunto tráfico de influencias derivada del caso «Sierra Bella») y resultara electa en Valparaíso con tan alto caudal de votos”, comenta Bellolio. Y Callís va más allá y la visualiza como una posible carta presidencial en 2030.

Otra figura que se renueva políticamente es la ex convencional y ex candidata a La Moneda del Frente Amplio, Beatriz Sánchez. “Haber estado en la primera Convención pudo ser una sentencia, como ocurrió con muchos en la izquierda. Pero logró revertirlo y llegar al Senado por el Maule. Demuestra una capacidad de resiliencia importante”, plantea Bellolio.

Por esa misma región regresa, reivindicada, la presidenta del PS, Paulina Vodanovic. “Pasó de ser una senadora ‘designada’ tras heredar el escaño de Álvaro Elizalde (cuando asumió en el ministerio del Interior) a obtener la mayor votación del oficialismo en el Maule”, destaca Callís.

Otra cara reconocida en el Congreso y que ahora ingresará al Senado es la ex diputada PS, Daniela Ciccardini (PS), electa en Atacama, con una de las mayores votaciones del país. “Ella se enfocará en la corrupción. Con su marido, el diputado Daniel Manouchehri, son una máquina de hacer denuncias”, apunta Arce. Callís agrega que su caudal de votos fue tan grande que arrastró a Yasna Provoste, con quien tuvo tensos cruces a través de los medios. “Demostró que es un activo electoral super grande. Cicardini se impuso y ahora Provoste la tendrá que respetar”.

El conflicto interno del PDG

Con 14 parlamentarios electos y convertido en el “partido bisagra”, el PDG ofrecerá sin duda algunos de los episodios más interesantes de esta serie. La protagonista será Pamela Jiles, que vuelve empoderada y con varias misiones: negociar con todas las bancadas, proyectarse para 2030 y saldar cuentas.

“En su primer período tuvo altísima figuración, incluso expectativas presidenciales, pero se desinfló cuando se acabaron los retiros. La ningunearon y ahora quiere desquitarse”, sostiene Bellolio. Describe su alianza con Parisi como “oportunista, centrada en el populismo y el resentimiento contra las élites; pero Jiles es de izquierda y Parisi, no. Esa diferencia ideológica y programática en algún minuto empezará a aparecer”. 

A esa tensión se suma la otra figura clave, la hermana del candidato, Zandra Parisi. “Tendrá que demostrar su potencia política y validar que el PDG aprendió la lección para mantener sus 14 diputados, porque de los seis del período pasado se fueron todos —advierte Callís—. También será la “guardiana del plan 2030” de Franco Parisi. Eso de todas maneras será motivo para una fuerte disputa de poder con Pamela Jiles”.

De Republicanos, entre los 31 diputados electos de los cuales el 26% fueron mujeres, Bellolio menciona como las “guardianas de doctrina”, a Catalina del Real, quien migró desde RN para sumarse al partido de José Antonio de Kast. «Ella apostó a que a Republicanos le iría bien en el barrio alto, aunque siempre ha tenido roles más opacos, sin un capital político propio arrollador». La otra figura es Chiara Barchiesi, electa en Valparaíso, con la segunda mayor votación al interior del Partido Republicano.

DE LA CONVENCIÓN AL PARLAMENTO

Dos ex convencionales y polemistas reconocidas, Constanza Hube (UDI) y Constanza Schönhaut (FA), debutarán ahora en el Parlamento por el Distrito 11.

“Hube es bien de choque, de hecho fue panelista en Sin Filtro y suele ser invitada frecuente a los debates políticos. Aunque es joven, representa una voz importante dentro de la UDI”, comenta Axel Callís. Bellolio profundiza: “Pertenece a un pequeño grupo de jóvenes de la UDI que son como la ‘nueva generación’, lo que demuestra que el partido todavía tiene algo de renovación. Será una bisagra entre Chile Vamos y Republicanos”.

Ahora los ojos se dirigen a Constanza Schönhaut. “Es fuerte, inteligente e intelectualmente preparada”, describe Javiera Arce sobre una de las figuras del FA. Cercana a Gabriel Boric y figura clave de la ex Convergencia Social, arrastra reputación desde sus duelos radiales en Mesa Central de T13 Radio donde protagonizó tensos intercambios con Cristián Valenzuela, el principal asesor de José Antonio Kast.

“Se reivindica después del papel penoso de la primera Convención. Y sé que intentó tender puentes con la derecha dialogante. Tiene capacidad real de negociación”, afirma Bellolio.

Otra figura femenina del FA en el senado es la ex diputada Gael Yeomans. Para Axel Callís, ella es el «liderazgo emergente» más claro de la izquierda: «Es la gran figura del futuro del Frente Amplio. Demostró que si se hace una buena campaña, la gente vulnerable vota por ti”.

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