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Ariela Agosin, presidenta de la Comunidad Judía de Chile

La presidenta de la Comunidad Judía de Chile cree que “no hay otro camino para que prevalezca la paz”. Pese a ello, la abogada defiende la guerra que libra Israel contra en Gaza, pone en duda las cifras entregadas por la ONU que, a un año del conflicto, que ya suma 42 mil muertos y responde a las acusaciones de la Comunidad Palestina de instigar el odio en Chile

Por Lenka Carvallo Giadrosic para Revista Velvet. Fotos: Bárbara San Martín.

La familia paterna de Ariela Agosin llegó a Valparaíso a comienzos del 1900, escapando de los linchamientos en Rusia. En el puerto nació su abuelo luego presidente de la Comunidad Judía en Chile, donde estuvo 50 años y la misma entidad que ahora a ella le toca encabezar precisamente en su momento más complejo. 

“Yo llevaba poco más de 6 meses en el cargo cuando el 7 de octubre de 2023 empezó la guerra —cuenta—… Desde muy temprano me empezaron a llegar las noticias y en televisión transmitían unas imágenes horribles de la masacre en el festival de música Nova, (donde cientos de jóvenes fueron asesinados, otros secuestrados y muchas mujeres ultrajadas). Uno de mis hijos (el segundo de los tres que tiene, de 20 años y que estudia ingeniería) estaba en Israel y lo llamé de inmediato; se encontraba en un refugio en Tel Aviv; aterrado, me decía“mamá, sácame de acá”. Habían entrado 4 mil terroristas y 2 mil civiles de Hamás (el partido político dominante en Gaza, que cuenta con un brazo armado) y no había certezas de hasta dónde habían llegado; se creía que podían haber entrado a todo Israel, porque es un pais super chico y las autoridades le decían a la gente que se encerraran, que no salieran, que podía estar todo el país infiltrado. Fueron horas de mucha tensión”, cuenta Ariela, en su oficina del estudio Albagli Zaliasnik (AZ), donde es socia directora de Arbitraje, Derecho Público y Mercados Regulados. 

Hoy, a un año desde el inicio del conflicto, los ataques, muertos y la destrucción han ido en aumento. Y así también la tensión entre la Comunidad Judía de Chile (CJCh)   y la Comunidad Palestina en Chile (CPCh). Y critica el trato del Presidente Gabriel Boric contra la organización que lidera. 

“Este maltrato no lo había visto nunca. Nunca habíamos tenido un presidente que fuera tan parcial”, reclama. También describe la situación en la calle: “Muchos judíos han dejado de usar la estrella de David para evitar ser violentados en lugares públicos; los apoderados que tienen a sus hijos en el Colegio Hebreo les piden a sus hijos no anden con el polerón en la calle o que se lo pongan al revés. También se han vandalizado las sinagogas de Avenida Matta, Concepción y Valdivia… Hubo dos profesoras universitarias que fueron funadas y expulsadas de sus trabajos. Y en una manifestación afuera del Estadio Israelita; venía entrando una señora embarazada con su hijo chico para un matrimonio, y les gritaban ‘genocidas’. Ha sido superduro…”.

Pese a todo, en cuanto al conflicto que se desarrolla en Medio Oriente, la presidenta de la CJCh es férrea en su defensa. “ Israel salió de Gaza en el 2005 y ya no había ningún israelí en la zona, sin embargo, los cohetes desde Gaza hacia Israel nunca cesaron. En la masacre del 7 de octubre murieron 1205 personas y al cumplirse un año de la guerra, ya son 1762 personas de acuerdo a los datos The Times of Israel.

El 7 de octubre de 2023 terroristas de Hamas asesinaron a 354 personas mientras se realizaba el Festival Supernova, en Reim. La masacre marcó el inicio del conflicto ntre Gaza e Israel.

—En contraste, la invasión a Gaza ha dejado más de 42 mil palestinos asesinados. La ONU acusa crímenes de guerra y de lesa humanidad.

—Hoy los que nos atacan no quieren dos tierras ni dos países; lo que buscan es destruir Israel, sin embargo, el país está bajo escrutinio más que cualquier otro en conflicto. Rusia, por ejemplo, en su guerra contra Ucrania, destruye hospitales y shopping centers pero nadie dice nada. Es cierto que en nuestro país muere menos gente que en Gaza, pero eso se debe a que el gobierno ha invertido grandes sumas en la cúpula de hierro y en refugios. En cambio Hamas ha invertido en túneles donde se oculta a los terroristas y dejan a los civiles en la superficie como carne de cañón. 

—Una de las acusaciones más fuertes de parte de la ONU es que dentro de los más de 40 mil muertos son en su mayoría civiles de los cuales el 40% corresponde a mujeres y niños.

—Eso es falso; esos datos se basan en los números entregados por el ministerio de Salud de Hamás.

—¿Pero por qué la ONU aceptaría estas cifras así, sin más?

—No sé, pero ellos tampoco tienen datos muy claros; dicen que han muerto alrededor de 42 mil personas, casi la mitad civiles, pero es complicado porque muchos de los terroristas se visten como cualquier persona normal. En cuanto a los niños, ciertamente es terrible que mueran, pero habría que preguntarse por qué hay tanta insistencia en mostrar esas imágenes. Hay mucho de estrategia comunicacional que Hamás utiliza a su favor; por eso ellos no protegen a su propia gente y no los dejan entrar a los túneles subterráneos o les esconden la comida. Cuando Israel les pide evacuar mediante panfletos, llamadas telefónicas, por televisión y radio, Hamás se los prohíbe y así los tiene como escudos humanos. 

—La ONU acusa a Israel de violar el derecho internacional humanitario, de utilizar armamento prohibido, asesinar trabajadores humanitarios, personal sanitario y periodistas. Son muchas las acusaciones. 

—Soy abogada con magister en derecho internacional y DD.HH. Y esta área del derecho es bien distinta a la que prevalece en tiempos de paz; su objetivo es minimizar las muertes. A solicitud de la Corte Internacional de Justicia, Israel ha ido documentando todas sus acciones. Con esto no quiero decir que no existan crímenes de guerra, pero deben investigarse uno a uno. Con toda esta demonización hoy los israelíes lo están pasando pésimo. Tengo un amigo que vive allá y que perdió a su hijo de 19 años. Mi prima está en Haifa y allá la situación es insoportable. 

—Se excusa a Israel de querer exterminar a las personas en Gaza, que están llevando adelante un genocidio, de liderar su propio Holocauso. 

—Hay una enorme diferencia entre armar una máquina para asesinar la mayor cantidad posible de personas, comparado con una guerra donde se hace lo imposible por disminuir las muertes civiles, aún cuando esto siga siendo una tragedia. 

—La Corte Internacional de Justicia lleva adelante una investigación por posible genocidio contra el Estado de Israel, del cual Chile también es parte junto a otros países.

—Que Chile se haya unido al caso es un error porque no hay genicidio en Gaza. Pueden haber crímenes de guerra pero no genocidio, pues se trata de la intenión dolosa de destruir por completo a un pueblo, gente de una determinada religión o raza. Eso en ningún caso es lo que está sucediendo allá.

—¿La CJCh apoya el actuar del Presidente Netanyahu?

—No, pero tampoco estamos en contra.

—¿Cómo es eso?

—La CJCh es super diversa, tanto en lo referente a la política local, donde hay todo tipo de posturas, como en la política en Israel, donde hay gente que se opone totalmente a Netanyahu y otros que lo apoyan. En lo que sí estamos unidos es en el derecho de Israel a existir, defenderse y autodeterminarse en su tierra ancestral. 

Toma un poco de agua:

—Pero ante todo somos chilenos y estamos preocupados de lo que pasa acá. Por supuesto tenemos un lazo muy fuerte con Israel por nuestra historia y porque tenemos familia y amigos allá, sin embargo, todo el tiempo nos sentimos empujados a hablar del conflicto…

«Por supuesto tenemos un lazo muy fuerte con Israel por nuestra historia y porque tenemos familia y amigos allá, sin embargo, todo el tiempo nos sentimos empujados a hablar del conflicto…».

—La Comunidad Palestina en Chile acusa que hay instituciones dentro de la CJCh indirectamente involucradas en la construcción de asentamientos, quitando tierras palestinas para traer a sus ciudadanos al territorio ocupado, lo que incluso estaría afectado a familias chilenas en el lugar. 

—Se refieren a el Keren Kayemet Le Israel (KKL), la organización que forestó Israel y que hizo “florecer el desierto”. Aquí cualquier persona, sea o no judía puede plantar un árbol en tierra Santa en nombre de un pariente fallecido, un trabajo hermoso. Ahora, si ellos tienen efectivamente derechos de propiedad acreditables sobre esas tierras (hay que entender que no hay conservador de bienes raíces y que además esas tierras no son habitables según los acuerdos de Oslo sino que, es una zona de seguridad), pueden reclamar las indemnizaciones correspondientes en los tribunales en Israel, igual que cualquier expropiación en cualquier parte del mundo y existen fundaciones especialmente dedicadas a estos casos.

—También  denuncian que hace poco gente de la comunidad trajo a Chile soldados israelíes y los presentaron como héroes, a pesar de que hoy a Israel se les acusa de ejecutar crímenes de guerra. Son acusaciones muy fuertes.

—La CJCh es un paraguas donde hay más de 50 instituciones que van desde las deportivas, religiosas, culturales, asociaciones de mujeres, de arte. Es muy diversa. Los soldados eran 2 o 3  jóvenes latinos de 19 años, a los que les tocó estar en un momento específico allá; no venían vestidos de soldados ni nada por el estilo; ellos vinieron a Chile a contar su experiencia. Pero no los trajimos nosotros.

—¿Quiénes fueron?

—No lo recuerdo, pero los promocionó (como héroes) una influencer y quedó la grande. Quién soy yo para censurar a una influencer.

Retoma:

“Me parece super grave que la estrategia de la Comunidad Palestina de Chile sea atacarnos todo el tiempo. ¡Qué les pasa! Si acá no estamos en guerra. Ataquen directamente a Israel, a Netanyahu, a nosotros déjennos tranquilos.

—Y ellos dicen lo mismo de ustedes…

—Nosotros jamás hemos hablado en su contra. Somos todos chilenos y tenemos que instar por una hermandad, por estar juntos y dar un ejemplo.

—¿Existió históricamente una convivencia pacífica entre ambos?.

—Desde hace tiempo que la cosa estaba tensa, te diría que desde que Daniel Jadue estaba en la universidad y empezó con este movimiento más extremista, provocando una tensión que antes no existía.

—¿Acusa al ex alcalde de ser un instigador?

—Sí. Sabemos que él viajó en su momento a Palestina con Gabriel Boric (cuando era parlamentario) y yo creo que desde ahí le empezaron a lavar la cabeza

—De hecho, han criticado a su de validar la postura de la CPCh. 

—El Presidente Boric nunca nos ha recibido. Cuando asumió y pedimos una audiencia para felicitarlo y desearle éxito, no nos contestó. Eso nunca nos había pasado. Me parece legítimo que tenga una postura respecto de Israel y Netanyahu, es válido, lo que no logro entender es que maltrate a la comunidad judía en Chile. Cuando no te reciben, no te contestan las cartas, te ignoran, es maltrato.

—El canciller Von Klaveren es judío, con una historia familiar muy dura en Europa. ¿Están decepcionados de su actuación?

—Sus padres se escondieron durante meses en los bosques de Holanda, hoy Países Bajos, hasta el final de la guerra y lograron escapar. Habría que preguntarle a él cómo se siente. En lo personal, creo que hay que respetar su trabajo que e lleva adelante de la manera más profesional posible. Aunque hay mucha gente dentro de la comunidad que se siente decepcionada. 

—El gobierno de Sebastián Piñera también se manifestó oficialmente a favor de la creación de un Estado Palestino.

—Y yo personalmente también lo estoy. Mi postura es que existan dos estados, el de Israel y el de Palestina. Y creo que la mayor parte de la CJch piensa así. No hay otro camino que ése para que prevalezca la paz. No es sostenible que sigamos en guerra.

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