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Jorge Arrate: “Mi respeto y afecto por Llaitul siguen vigentes…”

El ex candidato presidencial y ex ministro de Aylwin y Eduardo Frei Ruiz-Tagle publicó hace exactamente 10 años un libro de conversaciones con el líder de la CAM, a quien conoce bien. Por eso declara: “El liderazgo de Llaitul no se ve afectado con esta detención; el suyo atraviesa los muros de las cárceles”.

Por Lenka Carvallo

Entrevista publicada en La Segunda el 26 de agosto.

Por Lenka Carvallo

Fue en el We Tripantu de 2009, el nuevo año mapuche, que Jorge Arrate se encontró por primera vez cara a cara con Héctor Llaitul.

“No estamos a orillas de un río ni de un lago. Estamos en la cárcel de Angol, en un lugar amplio que parece ser un gimnasio y en que los presos mapuches celebran la renovación de la vida junto a familiares y amigos que han llegado desde distintos puntos del territorio”, escribió sobre ese encuentro (mientras era candidato presidencial), al cual lo acompañó su tercera esposa, la escritora y premio nacional de Literatura, Diamela Eltit.

“Fue una visita muy emotiva. Héctor me provocó una gran impresión; su discurso era muy profundo, se notaba una alta formación política. Cuando terminó la campaña presidencial volví a la cárcel y le propuse que escribiéramos un libro para, desde mi ignorancia, conocer su voz. Lo visité varias veces, siempre anotando, porque la grabación establecía una muralla. Así se publicó «Weichan, conversaciones con un weychafe en la prisión política»”, recuerda este abogado, socialista de alma, panelista radial, columnista, escritor, exministro de los gobiernos de Patricio Aylwin y Eduardo Frei Ruiz-Tagle y exembajador de Ricardo Lagos.

El libro se publicó en 2012. “Cuando lo presentamos, Héctor estaba preso. Luego de que lo liberaron —porque cumplió los requisitos carcelarios y además le conmutaron el largo tiempo que estuvo en prisión preventiva, como muchos mapuche que luego de meses encarcelados se demuestra que son inocentes— hicimos una segunda presentación en el Café Literario de Providencia. El lugar estaba rodeado de tanquetas de Carabineros, un tremendo despliegue de seguridad. Luego él fue a la presentación de uno de mis libros. Aunque no mantenemos un contacto estrecho, siempre he estado presente cuando él ha tenido momentos difíciles. En 2021, cuando apareció la errónea noticia de que su hijo, Ernesto, había muerto (en un enfrentamiento con Carabineros durante una operación de sabotaje de la CAM a la forestal Mininco, en Carahue), inmediatamente me comuniqué por correo electrónico con su esposa, Pamela Pezoa, a quien le mandé mis saludos y solidaridad. Luego nos enteramos de que había sido otro el joven mapuche asesinado de un disparo en la cabeza”.

—¿Se comunicó con Pamela Pezoa tras la detención de Llaitul este miércoles?

—No y no lo voy a hacer. Pero mi respeto y afecto por Llaitul siguen vigentes, más allá de mis distancias políticas, que las ten- go. Siempre he peleado en el marco de las instituciones. Cuando hay violencia trato de atacar sus causas, pero no la utilizo en política. Cuando hicimos el libro no adherí a lo que él planteaba, y ahora esas diferencias políticas se han pronunciado. Dicho esto, tengo un lazo afectivo con Héctor. Espero que esta detención, que por cierto no es la primera en su vida, siga el curso normal en la justicia que tenemos. No fue así con la detención anterior, donde hubo un montaje en su contra (Operación Huracán). Cualquier acción contra Llaitul me produce natural desconfianza, no de que se vaya a repetir un montaje, sino que haya un sesgo en su contra. Estoy con el ojo al visor para que se respeten en plenitud sus derechos. Hay que ver la solidez de las pruebas.

Arrate añade que “el liderazgo de Llaitul no se ve afectado con esta detención. El ha construido uno que atraviesa los muros de las cárceles. Ha pasado un tiempo muy largo preso; es el mapuche que ha pasado más días en huelga de hambre seca, más de 200 días sumados, en distintos períodos, y desde la cárcel seguirá ejerciendo una línea política, a mi juicio equivocada, pero será así. Entonces mi preocupación es cómo no abandonar, no obstante que este proceso judicial siga su curso, la construcción de puentes para buscar un sendero hacia la superación de la violencia permanente que vivimos en la Araucanía.

—¿Le llama la atención que la detención sucediera tan cerca del plebiscito?

—No, esta es una querella que presentó el gobierno del Presidente Piñera en 2020, a la que se han ido sumando antecedentes. No me atrevo a especular.

—¿Influirá en el resultado?

—Sería una adivinanza. Me inclino a pensar que no.

Weichan (Guerra), libro de conversaciones entre Jorge Arrate y el vocero de la CAM, publicado en 2012.

Jorge Arrate admite su desilusión por el tránsito del líder mapuche durante este último año. “Lamento la forma en que se ha expresado de los convencionales constituyentes de escaños reservados y también del Gobierno. Me gustó cuando hace algunos años reiteró que estaba disponible para un diálogo serio sobre los temas de fondo de la causa mapuche; creo que fue en el gobierno de Sebastián Piñera, con Alfredo Moreno. Pensé que era un avance. Pero hubo mucha gente que salió a decir que no, que con Llaitul no se debía conversar. Un tremendo error. Hay que dialogar con los que tienen poder de fuego, como lo demuestra la experiencia internacional en otras causas identitarias como la ETA o el IRA. Aunque, comparado, no es mucho el poder de fuego que tienen Llaitul y la CAM. Por eso lamento que ahora, cuando ha estado en curso el proceso constituyente y la apertura de un nuevo camino para superar esta herida en el alma de Chile y de nuestros pueblos, él diga que no va a dialogar. Me parece un retroceso.

—Me llama la atención su comparación del poder de fuego de la CAM con la ETA en España o el IRA irlandés. Se sabe que la CAM posee armamento de guerra.

—No soy especialista, pero mi impresión, por las fotografías que he visto, es que su poder de fuego no se equivale con el de esas organizaciones.

—El vocero de la CAM ninguneó el proceso constituyente.

—Es lamentable, porque el aporte de aquellos convencionales indígenas que han participado en la Convención, las personalidades que han surgido de ahí, han pavimentado un camino de apertura y justicia histórica.

Y aclara: “Déjeme decir que empatizo absolutamente con la gente que vive en las regiones del sur, más allá de su posición política. Sé que seguramente allá ganará el Rechazo debido a la violencia, pero también porque los elementos presentes en el texto constitucional han llevado a que emerjan sentimientos racistas y clasistas que permanecían ocultos. Aún así, empatizo. No puede ser que existan chilenos que vivan con el corazón en la boca. Hay que ponerle fin, el punto es cómo, porque el problema no se arregla con las armas sino a través del diálogo y la negociación”.

Arrate agrega que “la machi Linconao que estuvo largo tiempo en prisión preventiva, acusada de haber cometido delitos que no se le pudieron comprobar, participó de las elecciones a convencionales. También hubo candidatos indígenas con una visión muy distinta, apoyados por partidos de derecha, que no resultaron electos. Que se hayan sentado en la Convención Elisa Loncon, la machi Linconao, Millaray Llanquileo, la abogada Catrileo, Adolfo Millabur, demuestra que la convención significó un tremendo paso adelante. Las ‘organizaciones iluminadas’ como la CAM, son minoritarias”.

—Hay quienes afirman que Llaitul es un narcoterrorista. Él lo niega.

—Héctor no es… no me lo imagino en ese oficio.

«Las normas no se pueden hacer de nuevo porque a la derecha no le gustan”.

“Gabriel es una figura que valoro desde que era dirigente en la U de Chile. Le tengo mucho afecto. También porque él ha expresado siempre un gran interés en el socialismo chileno, que va más allá del PS. Él ha explorado en esta herencia, incluso tuvo el proyecto de hacer un libro de entrevistas y estuvimos varias horas grabando. Pero no tengo un contacto asiduo, continuo”, comenta Arrate.

—¿Es cierto que son amigos? Cuentan que suele ir a visitarlo a su casa del barrio Yungay.

—Ese tipo de relaciones son privadas, pero para ser más claro, no conozco la casa del Presidente, no lo he visto desde que asumió su función y no he hablado con él en estos cinco o seis meses.

—Esta semana el Presidente se adelantó al resultado del plebiscito y anunció que, de ganar el Rechazo, convocará a una nueva convención. ¿Cómo evalúa esta jugada?

—Participé en un panel de radio y uno de los presentes señaló que estaba claro que ganaría el Rechazo, porque el Presidente ya se había puesto en ese lugar al anunciar que debería elegirse una nueva convención si es que la propuesta constitucional se rechaza. Lo considero un abuso. El Presidente lo que ha hecho es adelantarse a un eventual resultado, accediendo a un desafío que le planteó la propia derecha.

—Si se impone el Rechazo, ¿cree posible una nueva convención, con paridad, escaños reservados, listas de independientes?

—Se abre un camino de gran incertidumbre; aún no sabemos qué piensan los partidos de Chile Vamos, los Republicanos o los Amarillos, ni cómo procederán al día siguiente. A dos semanas del plebiscito todavía no vemos una carta de acuerdo como sí lo hizo Apruebo Dignidad y el Socialismo Democrático.

Y apunta: “No olvidemos que el acuerdo al que se llegó a propósito del estallido de octubre de 2019, luego se enriqueció en el Congreso con la aprobación de los escaños reservados, la paridad y las listas de independientes. No veo ninguna razón para cambiar eso. Las normas no se pueden hacer de nuevo porque a la derecha no le gustan”.

—Carolina Tohá afirma que, de ganar el Rechazo “la derecha tendrá la llave; serán ellos quienes impongan los límites, las reglas, cuándo abrir o cerrar la puerta”.

—Totalmente de acuerdo. La derecha tiene más de un tercio en ambas cámaras y puede objetar cualquier propuesta que venga de la centroizquierda o de la izquierda. Nuevamente estaríamos frente a los cerrojos de la constitución de Pinochet.

«Prefiero las series inglesas de misterio, que son maravillosas, a tratar de hacer de detective de la cabeza de Ricardo Lagos».

“¡Qué pena Ricardo!”, escribió este exmilitante del PS en una columna en «El Mostrador», en respuesta a la famosa carta del expresidente Lagos donde señalaba que ni la Constitución vigente ni la nueva propuesta reunían un consenso amplio, sin pronunciarse a favor de alguna de las dos opciones. Arrate, quien fue su embajador en Argentina, replicó con dureza: “Mientras más hablas de lo que te ha llevado a adoptar tu postura, más te hundes en un marasmo de argumentos aberrantes (…). Si gana el Apruebo, tu rol será aún menor de lo que ya es. Solo el Rechazo te daría la oportunidad de negociar con la derecha, una vez más, nuevos retoques a la constitución pinochetista. Como rúbrica de una trayectoria política es indecorosa”.

“Reafirmo lo que dije en todos sus términos. A lo mejor él no se dio cuenta, pero desafortunadamente —más allá del peso que tenga, que creo que ya no es tanto— pavimentó el camino para las fuerzas del Rechazo. Qué quiere que le diga, me parece imperdonable”.

Suspira: “Es la primera vez que Chile se enfrenta a la posibilidad de una Constitución elaborada democráticamente. No se trata de votarla a favor o en contra por el artículo tanto; se vota porque hay dos visiones: una que pone al mercado en el centro y otra que en cambio instala ahí a la democracia. Son dos formas de vivir y perderse me parece imperdonable. No me lo habría imaginado nunca de él”.

—Lagos mandó luego una carta a «El Mercurio» diciendo que era un error interpretar su declaración como un apoyo al Rechazo.

—Prefiero las series inglesas de misterio, que son maravillosas, a tratar de hacer de detective de la cabeza de Ricardo Lagos.

—El expresidente Eduardo Frei, de quien también fue ministro, dejó claro que está por el Rechazo.

—Está en su derecho, aunque habría pensado que acataría la posición de su partido.

Y sobre la DC, agrega: “Trabajé con muchos democratacristianos en ese gobierno, con quienes tuve lazos de afecto. Que algunos digan que rechazarán el texto, es algo que lamento. Ahora, al ver los nombres, me explico las limitaciones que tuvieron los gobiernos de la Concertación para llevar adelante su proyecto democrático, ¡estábamos llenos de amarillos! Prefiero a la gente de RN y de Evopoli que a esos amarillos. La derecha los está usando como mascarón de proa. ¿Dónde está Carlos Larraín, Chadwick, Piñera, los dos Kast? JAK asomó la cabeza, le pegaron un manotazo y lo volvieron a sumergir. Delegaron toda la campaña en los Amarillos. Usted va a la televisión y se encuentra con foros donde hay dos personas de la exConcertación que están agarrados de las mechas. La derecha se hizo bolita como los chanchitos de tierra.

—¿Saldrán del anonimato si gana el Rechazo?

—De todas maneras. Vamos a tener que organizarles una fiesta de bienvenida, porque no es que estuvieran desaparecidos, sino que al aguaite, que es otra cosa.